Alergia en el embarazo, ¿se pueden usar corticoides?

La alergia no entiende de situaciones, cuando entramos en contacto con el alérgeno, esta se produce. Y si surgen síntomas de alergia en el embarazo, hemos de tener en cuenta que se han producido grandes cambios fisiológicos en nuestro cuerpo, que pueden alterar los resultados de los tratamientos.

Así que una de las dudas más habituales es el uso de corticoides para la alergia en el embarazo.

Debido a que con un uso prolongado pueden aparecer ciertos efectos secundarios en algunas personas, es natural preguntarse si estos pueden afectar al bebé que llevamos dentro.

Antes de seguir, tiene que quedar clara una cosa: Los corticoides sistémicos no siempre son seguros en el embarazo y deben ser administrado bajo estricta vigilancia médica. Son algunos de los corticoides tópicos los que pueden ser usados durante el embarazo. Hoy vamos a ver qué debemos tener en cuenta.

Las alergias durante el embarazo, un campo poco estudiado.

La información contrastada por estudios sobre medicación, alergias y embarazo es escasa por razones obvias: realizar estudios con sujetos embarazados, con los riesgos que acarrea una experimentación así, no es aceptable. Por eso, en estos casos los especialistas se ciñen a la experiencia que se tiene y al historial que han presentado los diversos tratamientos en situaciones de embarazo.

Es por eso que, en situación de alergia, embarazo y corticoides, es más importante que nunca consultar con el alergólogo, ya que tiene una amplia experiencia y estará al tanto de qué tratamientos para síntomas puntuales de alergia con corticoides tópicos en el embarazo no han dado problemas. Afortunadamente, hay un historial positivo y contrastado.

Por ejemplo, en el caso de tratamiento con antihistamínicos, se conocen algunos seguros durante el embarazo, mientras que otros son menos recomendables, por eso debe ser el especialista el que los determine.

En el caso de la inmunoterapia, la evidencia ha comprobado que su continuación es segura durante el embarazo y probablemente segura de iniciar aunque, por precaución, se suele recomendar no empezarla durante un embarazo o incluso pausarla si dicho embarazo se produce durante la fase inicial de carga.

En el caso concreto de los corticoides tópicos, la respuesta es que no todos los corticoides son iguales en situaciones de embarazo, así que es imposible generalizar. Unos son más indicados que otros, debido que nunca han presentado históricamente un riesgo para el bebé ni la madre y, a veces, también tienen un historial de seguridad añadido en estudios con animales.

Otros corticoides, sin embargo (e igual que otros tipos de medicación para la alergia como antihistamínicos) se han mostrado más problemáticos durante una alergia con embarazo. Es por eso que el alergólogo es el primer paso en cuanto sepamos que hay embarazo, a fin de revisar el tratamiento.

En general hemos de tener en cuenta varias cosas para nuestra situación:

  • El alergólogo debe valorar cada caso individualmente y debemos informarle enseguida del embarazo. Los corticoides inhalados se suelen utilizar para asma alérgica que presentan síntomas de moderados a graves, es por eso que el especialista regulará la dosis adecuada y, si lo cree conveniente, cambiará de corticoide o de modo de administración, para asegurar que emplea uno con un historial seguro durante alergias y embarazos.
  • Que los síntomas de alergia debe seguir tratándose durante el embarazo, especialmente la respiratoria. Y más teniendo en cuenta que los corticoides inhalados se suelen usar para esos síntomas de moderados a graves. Por ejemplo, una crisis de asma puede poner en peligro al feto debido a la reducción de oxígeno que se produce, y ser también un riesgo para la madre al provocar complicaciones como hemorragia o parto difícil. En una evaluación de riesgo y beneficio, es muchísimo más arriesgado no tratar los síntomas de alérgicos.
  • Que el uso de corticoides tópicos, calibrados y valorados por un especialista, es seguro durante el embarazo, y tiene muchos menos riesgos que no tratar. Por ejemplo, el uso de ciertos corticoides inhalados para el asma no ha presentado riesgos en dosis bajas o moderadas según estudios como este que siguieron la evolución de los tratamientos.

En general, como en muchas preguntas importantes, la respuesta sobre el uso seguro de corticoides en alergia y embarazo es: «depende», siendo un sí en los casos en los que un alergólogo estudia el caso y ajusta las dosis y los corticoides que usará.

Por ejemplo, en este otro estudio de seguimiento de embarazadas con asma severo y tratamiento con corticoides no se registraron complicaciones, malformaciones ni fallecimientos de ninguna clase, yendo todo perfectamente.

Por supuesto, en casos de alergia y embarazo, el especialista utilizará el principio de la menor dosis durante el menor tiempo posible, pero sin afectar a la eficacia del tratamiento, para no desproteger al bebé ni a la madre en casos de reacción alérgica.

 

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