alergias en niños

Alergias en niños, ¿deben tratarse igual que las de los adultos?

Aunque es cierto que los síntomas de las alergias en niños son prácticamente los mismos que los de las personas adultas, hace tiempo ya que se reconoció la necesidad de separar los tratamientos y diagnósticos, debido a las diferencias que las alergias en niños presentan respecto a las de los adultos.

Es por eso que encontramos especialistas en alergología pediátrica y que hay que tener en consideración una serie de aspectos clave que distinguen las alergias en niños.

Las diferencias básicas en las alergias en niños

Una de las diferencias clave entre niños y adultos cuando se trata de alergias es que, cuando el adulto presenta un cuadro de sensibilidad y acude a su médico, esta sensibilidad adquiere una forma definida (asma, rinitis, etc) y probablemente no cambiará en el tiempo, precisando de tratamiento a lo largo de los años.

En el caso de los niños, sin embargo, son esperables cambios en sensibilidades a ciertos alérgenos, como alimentos, por ejemplo. Esto no significa necesariamente que no haya cambios también en adultos, pero la naturaleza variable de las sensibilidades alérgicas en niños, según vayan desarrollando unas sensibilidades y equilibrando otras, es común y por tanto necesitan de otros diagnósticos y tratamientos.

Además de esto, las alergias en niños presentan una evolución y un pronóstico distinto de las de los adultos, siendo recomendable de nuevo cursos de acción diferentes.

En el asma, hasta un 90% de casos en niños tienen una perspectiva muy buena con el tratamiento adecuado y, de hecho, pueden ser tratados para llevar una vida completamente normal, aunque la sensibilidad estará ahí y es aconsejable tomar medidas contra la exposición al antígeno que lo provoca.

De hecho, ocasionalmente algunos casos de asma en niños pueden incluso desaparecer por sí mismos.

En adultos, el pronóstico del asma no es tan bueno, especialmente a partir de ciertas edades.

Lo mismo ocurre con la rinoconjuntivitis alérgica. En niños, la perspectiva es mucho más favorable, ya que el diagnóstico del alergólogo y el tratamiento temprano pueden prevenir complicaciones, debido a que no ha habido una exposición tan prolongada todavía al alérgeno.

Las diferencias en los diagnósticos de las alergias en niños

niños alérgicos

Igual que las perspectivas son distintas, el diagnóstico también lo es.

En las afecciones respiratorias como resfriados o gripes son tan comunes en niños, que no es raro que episodios de alergia se confundan con ellas.

Las alergias a ciertas sustancias, como medicamentos, son mucho menos comunes en niños que en adultos. Por ejemplo, la alergia a la penicilina es mucho más prevalente, ya que muchas veces son necesarias varias exposiciones a la sustancia para desarrollar la sensibilidad, y los niños se ven mucho menos expuestos a ellas.

La gran diferencia en alergias en niños

Esta gran diferencia estriba en las posibilidades de profilaxis, es decir, de protección del niño, pues la naturaleza más variable de las alergias y la posibilidad de desarrollar otras o no en el tiempo, según las condiciones que se den en su infancia, permiten controlar y evitar la aparición de otras alergias con una adecuada gestión.

Por eso es tan importante acudir al alergólogo y detectarlas a tiempo, pues la madre de un niño alérgico puede tomar medidas en cuanto a su alimentación, incluyendo la administración de leche materna o no, que pueden influenciar enormemente el desarrollo del niño y sus alergias.

En definitiva, las diferencias entre alergias en niños y adultos son importantes, si bien es una cuestión de grado, no de diferencia fundamental en su naturaleza. Sin embargo, la detección precoz en niños, y el tratamiento adecuado, suelen proporcionar mejores perspectivas en las alergias infantiles que en las de adultos.

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