merck
Compartir Compartir
Tienes contenido nuevo en relación a Inmunnoterapia alergia

Alergias respiratorias: síntomas y tratamiento

10 Octubre, 2017
alergia respiratoria

¿Nariz moqueante, tos y ojos llorosos? ¿Estornudos constantes? Es posible que esos síntomas correspondan a alergias respiratorias.

Las alergias respiratorias pueden ser estacionales, durante las épocas de polinización de las plantas a nuestro alrededor, o bien ser perennes, si el alérgeno que nos afecta es los ácaros del polvo, el epitelio de animal, hongos, etc.

Sea como sea, las alergias respiratorias son muy molestas y, como comprobaremos, pueden causar alguna complicación adicional. Por eso hoy vamos a ver los síntomas y los posibles tratamientos a nuestro alcance para aliviar y contrarrestar las alergias respiratorias.

Síntomas de las alergias respiratorias


Los síntomas de una alergia siempre se presentan en cuanto entramos en contacto con el alérgeno y, hasta que no dejemos de estarlo, persistirán, al contrario que los de un resfriado, que a veces se confunden y son decrecientes tras un tiempo.

Los principales síntomas son:

En el caso de rinitis y/o conjuntivitis alérgica:

  • Nariz congestionada y moqueante, con moco transparente.
  • Picor en los ojos (normalmente acompañado de lágrima), la boca o incluso la piel.
  • Estornudos seguidos o en salva.
  • Ojos rojos.

En el caso de asma:

  • Fatiga, que puede ser esporádica al realizar esfuerzos (como deporte o subir escaleras) o bien constante.
  • Tos.
  • Sensación de presión en el pecho.
  • Ruidos como silbidos o pitos al exhalar el aire. Los síntomas de rinitis y/o conjuntivitis, generalmente, no son graves por sí mismos, y desaparecerán tras un tiempo si ya no estamos en contacto con el alérgeno, pero sí que reducen mucho la calidad de vida e interfieren en nuestra actividad diaria. En el caso del asma, si los síntomas no mejoran con el tratamiento pautado por nuestro alergólogo, debemos acudir a urgencias.

Y en el caso de que provoquen fatiga y falta de sueño prolongados, pueden desembocar en otras complicaciones. Por eso es importante que, en cuanto veamos que las alergias respiratorias afectan a nuestro día a día normal, pongamos medios, ya que no tenemos por qué resignarnos.

Principales tratamientos de las alergias respiratorias

Lo primero que debemos hacer ante la presencia de síntomas es, como siempre, acudir al alergólogo. Él identificará mediante pruebas a qué tenemos alergia exactamente, pues la primera medida debería ser, siempre, evitar el contacto con el alérgeno en cuestión en la medida de lo posible.

Una vez identificada, nos recomendará el tratamiento más adecuado según nuestros síntomas y su gravedad.

Para la rinoconjuntivitis con síntomas leves nos recomendará, probablemente, antihistamínicos orales. Con eso reduciremos la acción excesiva de la histamina, que provoca los síntomas. Si la alergia respiratoria presenta síntomas de molestia en los ojos, puede recetarnos gotas.

Para los casos más graves podrá recomendar corticosteroides, de nuevo en forma oral, de un inhalador, o bien colirio. En caso de asma, broncodilatadores para mejorar el paso del aire por los bronquios

Ambos tratamientos ayudarán a aliviar los síntomas y por ello se les conoce como tratamiento sintomático, pero es importante recordar que cuando dejemos de tomar el tratamiento, la alergia volverá con la misma fuerza cuando entremos en contacto de nuevo con el antígeno que la provoca.

A fin de paliar eso, y ajustar la reacción del cuerpo para que sea correcta, el especialista puede iniciar una terapia inmunológica, basada en vacunas, que ayuda a nuestro sistema inmunológico a no reaccionar, en vez de manera excesiva, cuando entre en contacto con el alérgeno. Así, los síntomas de la alergia se podrían reducir a largo plazo.

Otras medidas a tomar para aliviar los síntomas de las alergias respiratorias


Si hemos identificado la causa de nuestras alergias respiratorias, podemos intentar evitarlas en la medida de lo posible, teniendo en cuenta los calendarios de polinización y las zonas con mayor concentración de la planta allá donde estemos.

Circularemos con las ventanillas del coche cerradas, manteniendo igual las ventanas de casa y utilizando el aire acondicionado, cuyos filtros ayudarán a impedir el paso del alérgeno si se trata de polen.

En la medida de lo posible también, debemos evitar agravantes, como el humo, la contaminación o los ambientes muy cargados.

Llevar gafas (normales o de sol) pondrá una cierta barrera entre el polen y nuestros ojos.

En los casos que corresponda, es importante utilizar sábanas y ropa de cama anti-ácaros y un filtro deshumidificador si se trata de moho.

Es importante quitarse la ropa al llegar a casa, lavarla y no tenderla en el exterior, así como lavarnos las manos después de acariciar un animal o haber tocado elementos en contacto con el alérgeno.

En definitiva, las alergias respiratorias presentan síntomas muy molestos que interfieren con el día a día y son difíciles de evitar, sobre todo en épocas de polinización. Pero no estamos indefensos ante ellas y podemos hacer todo esto para paliar la mayor parte de sus síntomas.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios, analizando la navegación en nuestro Sitio Web. Si continúa navegando, usted está aceptando su uso.
Puede obtener más información en nuestra Política de Cookies Ok