Eosinófilos altos y alergia

Los eosinófilos son una clase de glóbulos blancos que nuestro cuerpo utiliza para combatir infecciones y parásitos. Encontrarnos con eosinófilos altos puede deberse a multitud de causas, como una infección parasitaria, pero la más común es una reacción alérgica.

Por eso vamos a ver aquí qué implica un elevado número de eosinófilos en nuestro cuerpo y qué se puede hacer al respecto.

Tener los eosinófilos altos se denomina eosinofilia, y no aparece siempre que hay alergia. Cuando sí que se produce por alergia, nuestro cuerpo reacciona de manera desmedida contra el alérgeno y pone en marcha medidas exageradas (aumentando la producción de anticuerpos lgE contra el alérgeno específico).

Así que, en vez de disponer de ellos normalmente, los ataca y, para ello, puede subir la producción y el envío de eosinófilos a la zona afectada por la alergia, provocando malestar.

Los eosinófilos tienen dos funciones principales:

  • Destruir sustancias externas. Las cuales pueden consumir para destruirlas, como parásitos y similares.
  • Promover la inflamación. La inflamación es una respuesta natural contra los ataques al cuerpo. Permite un mayor flujo sanguíneo (y por tanto mayor afluencia de glóbulos blancos, entre ellos, los eosinófilos) y mayor temperatura corporal, dificultando el desarrollo de una infección. El problema viene cuando se trata de una alergia, donde la amenaza real no existe, pero sí la reacción exagerada y defensiva de nuestro sistema inmune.

Así pues, no es raro encontrar un nivel de eosinófilos altos en reacciones alérgicas.

Normalmente, tener los eosinófilos altos no es algo que descubramos de manera inesperada, sino que sale a la luz porque nuestro médico, o el alergólogo a fin de afinar los tratamientos, realiza un análisis de sangre y descubre esa cuenta de eosinófilos altos.

Si son más de 500 eosinófilos por microlitro de sangre, y hasta 1500, se considera eosinofilia leve. Entre 1500 eosinófilos por microlitro y hasta 5000 es moderada, mientras que más de 5000 eosinófilos por microlitro se considera eosinofilia severa.

Síntomas de los eosinófilos altos

La eosinofilia de por sí no tiene síntomas propios o diferenciados, sino que experimentaremos los de la condición que ha disparado el número de eosinófilos.

Es decir, que cuando se trata de eosinófilos por alergia y no por infección u otras causas, básicamente notamos los síntomas de dicha alergia, a los que contribuyen esos eosinófilos altos con sus labores de inflamación, entre otras, aunque la mayoría de las veces no notamos ningún síntoma (asintomáticos)

Así, si tenemos rinitis, es habitual encontrar eosinófilos altos en las mucosidades, mientras que si tenemos una reacción alérgica en la piel, también podemos encontrar eosinófilos altos en esos tejidos cuando se examinan.

Tratamiento de los eosinófilos altos

eosinófilos y alergia

Nuestro alergólogo recomendará el tratamiento adecuado para reducir el número de eosinófilos a una cuenta normal si es necesario hacerlo.

Los corticoides suelen ser los más utilizados para la eosinofilia por alergia (pero no para otras, como la producida por parásitos, lo cual podría empeorar la situación).

No obstante, el alergólogo puede recomendar una inmunoterapia, que regulará mejor la respuesta alérgica en el futuro, lo que nos ahorrará la contribución que hacen los eosinófilos a los molestos síntomas de la alergia. La terapia inmunológica es el único tratamiento que actúa sobre la causa de la alergia y no solo sobre los síntomas.

En definitiva, uno de los principales motivos de encontrar eosinófilos altos en sangre es la alergia. No siempre es así y puede haber otras causas, pero cuando eosinófilos y alergia van de la mano, el alergólogo nos propondrá un tratamiento para reducir el número de eosinófilos a una cuenta normal, aliviando los molestos síntomas que producen.

 

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