vacunas para alergias

¿Realmente funcionan las vacunas para alergias?

Las vacunas para alergias, también llamada inmunoterapia o terapia inmunológica, es uno de los tratamientos que puede recomendar el alergólogo, junto con corticoides, broncodilatadores, antihistamínicos, descongestivos nasales y antileucotrienos.

La cuestión principal del tratamiento con vacunas para alergias es que es el único que es capaz de actuar para cambiar el curso de la enfermedad y que esta nos afecte menos, produciendo mayor tolerancia inmunológica al alérgeno.

Mientras, el resto de tratamientos son solo sintomáticos, es decir, reducen los síntomas, pero no hacen nada por corregir o mejorar la alergia. Así, la próxima vez que suframos un episodio, será de la misma intensidad.

Por este motivo las vacunas para alergias resultan de gran interés. ¿Realmente funcionan para mejorar la afección? ¿Son seguras? Hoy respondemos a estas y otras preguntas.

Las vacunas para alergias son eficaces y con efectos a largo plazo

Lo primero que debemos saber es que la terapia inmunológica es un tratamiento con una historia de eficacia y es considerado el único que va a conseguir actuar sobre el mecanismo de la alergia, reduciendo sus síntomas, en muchos casos, de manera considerable, pudiendo incluso hacer que desaparezcan.

De hecho, se ha demostrado que la inmunoterapia sigue siendo eficaz incluso después de dejar las vacunas para alergias y la duración de esa efectividad se ha estimado hasta en 12 años en algunos casos.

La efectividad del tratamiento se ha documentado a menudo, en estudios como este (que es un meta análisis de 70 artículos) o este otro. En general, se pueden encontrar multitud de investigaciones y estudios que demuestran que la inmunoterapia funciona.

Sin embargo, es muy difícil poder ofrecer porcentajes de éxito generales, ¿por qué? Porque las respuestas individuales a la inmunoterapia son muy diversas, incluso cuando se trata usando un mismo alérgeno en la vacuna para una misma enfermedad alérgica.

A su vez, también hay multitud de tipos de vacunas, para alergias muy diferentes, con grados de severidad muy distintos también. Es decir, que la alergia es una afección tan variable que es imposible dar una respuesta simplificada y única.

inmunoterapia

En general, siempre que se ha estudiado, la reducción en la severidad de los síntomas, y de la necesidad de otros medicamentos cuando se sufre un episodio de alergia, ha sido significativa para una mayoría, siempre que no se abandone el tratamiento y se permanezca en él a largo plazo.

Eso, unido a que, como veremos, el tratamiento es seguro, hace de las vacunas para la alergia la opción a tener en cuenta para mejorar mucho nuestra calidad de vida.

De hecho, la inmunoterapia ha presentado otros aspectos positivos, como la prevención del asma en niños con rinoconjuntivitis.

¿Son seguras las vacunas contra la alergia?

, bajo la supervisión de un especialista, por supuesto.

La inmunoterapia ha sido muy estudiada y tiene un historial seguro. Hay que tener en cuenta que las vacunas subcutáneas son administradas por el alergólogo en su consulta.

Él valorará, según nuestro historial y la severidad de nuestra alergia, qué vacuna nos conviene y nos la administrará tomando todas las medidas de seguridad necesarias, por si hubiera alguna reacción adversa, las cuales son muy raras, y cada vez más, debido a los avances médicos.

Así que, bajo la supervisión del alergólogo, su bajo riesgo, unido a la alta probabilidad de mejora convierten a las vacunas para la alergia en un tratamiento que conviene considerar.

En definitiva, la inmunoterapia funciona y es segura, cada vez más debido a los adelantos en la preparación de las vacunas para la alergia y a que conocemos cada vez más de la enfermedad. Por eso, son el tratamiento a considerar si queremos mejorar nuestra calidad de vida a largo plazo y depender menos de otras medicinas para nuestros episodios alérgicos.

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