corticoides orales

Medicamentos corticoides para el tratamiento de la alergia, ¿qué hay que tener en cuenta?

De todos los tratamientos posibles, los medicamentos corticoides para la alergia son empleados por el alergólogo en algunas enfermedades crónicas como el asma grave y la urticaria crónica.

Durante muchos años han demostrado su eficacia aliviando los síntomas de un episodio de alergia, si bien es cierto que, como todo tratamiento médico, son sustancias que conviene conocer en detalle.

Así siempre habrá un uso correcto de los mismos y sabremos, en todo momento, si el tratamiento con corticoides para la alergia está causando el efecto esperado o, por el contrario, nos está creando alguna complicación, pues lo cierto es que no están libres de ellas.

Hoy nos vamos a centrar en los corticoides, pero también hay otros antialérgicos muy variados para la alergia, como la inmunoterapia, los antihistamínicos, broncodilatadores, antileucotrienos y descongestivos nasales.

¿Qué son los corticoides?

Los corticoides, o corticosteroides, son esteroides que imitan el comportamiento y la función de una hormona importante que produce nuestro cuerpo: el cortisol.

Conocida popularmente como «la hormona del estrés», el cortisol se segrega para soportar y gestionar situaciones de tensión en nuestro día a día.

Esto le proporciona propiedades antiinflamatorias, que son muy preciadas. Es por este motivo que se recetan corticoides para la alergia, a fin de reducir las reacciones de inflamación en un episodio alérgico.

Los corticoides se pueden encontrar en distintos formatos, como comprimidos, en inhalador, spray, cremas o inyecciones.

Factores a tener en cuenta en el uso de medicamentos corticoides para la alergia

La primera de ellas es que los corticoides son un tratamiento efectivo y seguro, siempre que se realice bajo la supervisión del alergólogo.

Hay que ser conscientes también de que los corticoides funcionan, pero para ello deben ser tomados regularmente, según la pauta que indique el médico.

Además de eso es importante tener en cuenta también que, hasta hacer dicho efecto, en algunos casos, requieren de una o dos semanas según se la enfermedad que se pretende tratar.

Los corticoides para la alergia suelen ser en muchos casos un tratamiento a largo plazo, y es por eso que siempre debe ser supervisado por el especialista, a fin de calibrar la dosis en cada momento y reducirla, o cambiar de corticoide, ante la aparición de cualquier síntoma no deseado o en función de la respuesta del organismo.

Si bien es cierto que los corticoides orales se llevan usando con éxito durante décadas, como toda sustancia poderosa puede crear complicaciones, especialmente tras un uso muy prolongado en el tiempo.

Posibles efectos secundarios y complicaciones de los corticoides

química

Para empezar, es muy importante no tomar medicamentos con corticoides por nuestra cuenta.

Una vez descartada la posibilidad de reacción al corticoide, es posible, aunque poco probable, que los corticoides, cuando se toman por vía oral y por tiempo prolongado, para la alergia también presenten efectos secundarios en algunas personas.

En esos casos, hay que contactar inmediatamente con el alergólogo si se observan los siguientes efectos secundarios:

  • Ansiedad o depresión.
  • Cambios en la visión, incluyendo la posibilidad de alucinaciones.
  • Cambios en el apetito.
  • Dolor en las articulaciones y/o debilidad muscular.
  • Incremento en la presión arterial.

Muchos de estos efectos secundarios desaparecen por sí solos, pero es importante que estemos siempre en contacto con nuestro médico si se producen.

Otros efectos secundarios posibles, cuando se toman por vía oral, ya que estos efectos no aparecen cuando se utilizan en sprays, cremas o inhalados, incluyen la ganancia de peso y la retención de líquidos. Si estos adquieren una dimensión importante, consultemos también con nuestro alergólogo, él controlará las dosis y decidirá si hace un cambio del tipo de corticoides para la alergia, a fin de que provoquen menores complicaciones.

Posibles efectos a largo plazo de los corticoides orales

En algunas ocasiones, el uso prolongado en el tiempo puede derivar en complicaciones, independientemente de que aparezcan esos efectos secundarios que hemos visto o no.

Esto puede ser un problema en las situaciones en las que los corticoides orales para se prescriben cuando se trata de alergias con síntomas crónicos (como una urticaria o el asma grave) y por eso es tan importante la supervisión médica.

Algunas de esas complicaciones a largo plazo son:

  • Diabetes.
  • Osteoporosis.
  • Cataratas.
  • Úlceras y/o sangrado gastrointestinal.
  • Incremento del riesgo cardíaco y de infecciones.
  • Curación lenta y piel fina, proclive a las heridas.

En definitiva, la administración de medicamentos corticoides para la alergia es uno de los tratamientos importantes en algunos casos de alergia, gracias a sus valiosas propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras.

Sin embargo, debido a la naturaleza de estos, es fundamental que siempre sean prescritos y controlados por un médico especialista en alergias, para evitar posibles efectos secundarios o a largo plazo.

 

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